Descripción
¿Qué es?
Es una práctica que implica la transferencia de energía curativa a través del contacto físico directo, cercano o a distancia con la persona que busca tratamiento. En este proceso, el terapeuta canaliza y transfiere energía universal con la intención de equilibrar y restaurar la energía vital de la persona receptora, con el objetivo de promover la sanación física, emocional o espiritual.
¿Para que sirve?
Se utiliza con el propósito de aliviar el estrés, reducir el dolor, estimular el proceso de curación natural del cuerpo y fomentar un mayor bienestar general. Ayuda a limpiar y equilibrar el campo de energía que rodea al cuerpo y nivelar desequilibrios que estén contribuyendo a que el cuerpo físico presente enfermedades o malestares. Se emplea para restaurar el equilibrio energético y promover la armonía en el cuerpo, mente y espíritu, contribuyendo así al proceso de recuperación y bienestar integral. Es importante mencionar que la efectividad de esta práctica puede variar según las creencias individuales y la respuesta de cada persona.
Duración sesión: Entre 45 minutos a 60 minutos aprox.



