Sobre mi

Desde niño he tenido una percepción distinta del mundo. Desde temprana edad he tenido capacidades psíquicas desarrolladas, lo cual pensé que era normal en todos, hasta que por diversas razones me di cuenta que no era así.

Cuando niño hablaba con personas fallecidas, veía entidades parasitarias, el campo áurico de las personas, tenía sueños premonitorios y sentía lo que otros estaban sintiendo, entre otras cosas. Para mí siempre fue algo horrible, más aun por el miedo que esto generaba en mi entorno y las creencias religiosas de mi familia.

Muchas noches desperté teniendo visiones, hablando de cosas que pasarían, viendo espíritus, relatando eventos pasados o siendo atacado por entidades parasitarias.

Con el tiempo a través del autoconocimiento y la lectura de libros, comencé a estudiar temas espirituales que me resonaba me podrían ayudar a entender lo que a mí me estaba pasando, y desde ahí, poder eliminar estas capacidades que no me dejaban ser "normal".

Inicie con textos de budismo, hare Krisna, espiritualidad en general hasta que llegue a oráculos. Quise aprender más y profundice en tarot, quiromancia, lectura del cigarro, lectura de cristales, entre otras técnicas más. Aprendí hechicería y magia blanca, negra, roja y verde, lo cual a pesar de ayudarme a entender muchas cosas, crear protecciones, hacer talismanes y ayudar a limpiar a otros, no me entregaba todas las herramientas que necesitaba para sentirme "normal".

En mi camino conocí personas que les pasaban cosas similares y fuimos compartiendo conocimiento, entiendo que ser "normal" es subjetivo y que lo más "normal" era aceptar estos dones con amor y sabiduría.

Al ser mayor de edad seguí buscando y conocí las terapias energéticas. Desde ahí empecé a estudiar metafísica, Sanación Luz Dorada I, II, III, IV, V y VI (Cuerpo físico, emocional, mental, espiritual, sanación con elementales, sanación de polaridades, limpieza de espacios, lectura de vidas pasadas, entre otros), Reiki Usui, Magnified Healing, Rosario arcoíris, Merkaba, geometría sagrada, ejercicios pleyadianos de luz y activación de plantillas Ka, entre otras.

A pesar de estar muy conectado con lo espiritual, nunca deje de lado el disfrutar mi encarnación humana, compartiendo en fiestas, reuniones con amigos(as), estudiando una carrera tradicional e insertándome en un mundo laboral tradicional.

Me introduje en el estudio y recitación de mantras y estuve full meditación.

Hasta ese momento me sentía completo, todo fluía en armonía, pero sentía que necesitaba aprende, más aun cuando en ese momento veía en todos lados el 11:11. Busque información y me hice parte de un grupo de activación del portal 11:11 que se realizaba a nivel mundial y del cual fui integrante en Santiago de chile. Con el paso del tiempo y por causalidades de la vida, fui coordinador de grupo en Santiago y desde ahí un nuevo mundo se abrió, el mundo de lo invisible. Conocí personas maravillosas, llenas de luz, sueños y amor, aprendí acerca de mudras de cuerpo completo, danzas sagradas y mucho más.

Ya pasados los años en esta dinámica conocí a mi esposa, con quien mientras pololeaba, compartí la experiencia de haber conocido en paralelo a un gran amigo de su vida, el cual estaba fallecido y lo veía a diario. Ahí fue cuando recién me di cuenta que muchas personas fallecidas se manifestaban tan tangibles, que me costaba trabajo diferenciarlas de los vivos, lo cual me sirvió de aprendizaje.

Con el tiempo llego a mi vida mi primera hija, quien nació con alergia alimentaria. Hasta ese momento con todo el conocimiento que tenía, sentía que no podía ayudarla.

Me sentía frustrado, cansado, mi mirada cambio, todo en la vida comenzó a volcarse negativamente. La conexión con mis guías espirituales, con quienes hablaba desde niño había casi desaparecido, y mi vinculación con el mundo espiritual era cada vez más débil, hasta que un día escuche a mis guías diciéndome que estaba en una especie de posesión y que debía buscar ayuda. Me mostraron información y me indicaron a quien debía contactar. Una amiga terapeuta me ayudo a darme cuenta que estaba con entidades parasitarias dentro de mi. A pesar que me preocupo esta información, me calzo completamente con todo lo que estaba viviendo y sintiendo. Luego de una limpieza, todo se despejo y volví a conectar con más fuerzas que antes. Desde ese momento quise aprender más y estudie sanación especial de entidades, lo que me ayudo a complementar con los estudios previos que tenía al respecto, solo que ahora, entendiendo que estas entidades podían entrar en las personas y afectar sus vidas.

Todo mi mundo se abrió y tuve una clara visión de lo que debía hacer para ayudar a mi hija y a mi vida en general. Contacte a un gran amigo y maestro, quien me hablo de thetahealing. Si bien dude cuando él me hablaba de los maravillosos resultados, pensé que no tenía nada que perder y que debía intentar. Comencé llevando a terapia a mi esposa, quien luego de una sesión, manifestó grandes avances y desde ahí, quise intentar conmigo. En mi primera sesión, salí aún más renovado, sin miedo al mundo espiritual y con certeza de lo que debía hacer. Quise aprender más y estudie Thetahealing Basic DNA, Advanced DNA, Dig Deeper y RHYTHM to a Perfect Weight (certificado internacional), herramientas que me permitieron trabajar terapéuticamente con mi esposa, conmigo y mi hija. Luego de trabajar diferentes temas de infancia, línea genética y vidas pasadas, mi hija logro generar que su cuerpo manifestara sanación física.

Al ver todos estos avances sentí que era necesario expandir sanación y conocimiento, por lo que comencé a realizar terapias a otras personas, a participar en Expo Conexión Espiritual y a crear cursos no convencionales, basados en mis conocimientos y experiencias de vida, desde la perspectiva de haber vivido aquello que estoy transmitiendo, buscando la forma de aprender fácilmente y aplicar estos conocimientos en el día a día, entendiendo que lo espiritual no es un mundo ajeno, sino que es parte de mi mundo físico.

Un abrazo de luz,

Luis Luengo Faúndez 

Terapeuta holístico. 

En las cosas mas simples de la vida, esta la manifestacion del amor incondicional del creador